Viaje a Puerto La Cruz. Parte II
Me encontraba yo durmiendo embojotada entre sabanas y una cobija gruesa, pues el aire acondicionado refrescaba agradablemente, eras las cinco de la mañana, cuando de pronto tocaron la puerta era el recepcionista del hotel al cual le había pedido el día anterior que me levantara para ir a mi cita de la onidex, ya que la alarma de mi teléfono
celular si queda dormida de vez en cuando.
No podía
perder esa cita por nada del mundo, así que me levante rápidamente, le di las gracias al mozo y me metí a la ducha fría para terminarme de despertar, me puse mis jeans, camiseta y zapatos tenis pues es lo que me gusta usar, y debajo de eso mi traje de baño pues tenía la ligera sospecha que al salir de mi cita me iría nuevamente a la playa.
Salí de prisa de la habitación con papeles en mano y un pequeño bolso de mano con mis otras pertenencias, entregue la llave del hotel, y me dispuse a buscar un sitio donde desayunar o tomar un café, pero era muy temprano, lo sorprendente es que a esa hora de la mañana había gente transita
ndo en las calles para dirigirse a sus trabajos, en mi ciudad por lo general a esas horas las calles están vacías,.
Llegue con el estomago vacío, al edificio donde se encontraba las oficinas y en la parte de afuera había una gran cola de personas esperando su turno y un hombre de baja estatura de tez muy blanca anotando a cada quien por orden de llegada,
_Buenos días señor_ le dije
_ ¿Me puede anotar en la lista y reservar mi puesto para yo ir a desayunar algo? , por favor_
_ claro_
_ Muchas Gracias_ le dije
Le di mi nombre y numero de célula, y me fui, al lo lejos se veía que estaban abriendo un cafetín así que entre y pedí mi habitual mokaccino y un sándwich de jamón y queso el cual no pude disfrutar a gusto por la prisa que llevaba para ir de nuevo ha hacer la cola

Estando yo en la cola aburrida y ya con mucho sueño sonó mi celular,
_Carmen es Georse, estamos en Puerto la Cruz, acabamos de llegar y no sabemos en que hotel te hospedas_
Al escuchar su voz me erguí de la pared donde estaba recostada por la sorpresa, sabia que Elías me había hablado el día anterior pero no me imaginaba que cumplirían lo que habían dicho.
_Estoy en la Onidex, y el hotel queda cerca de allí, les di el nombre y tranque.
Ellos fuero
n y se registraron enseguida, pidieron una habitación un piso más arriba de la mía por si se me ocurría no dejarlos dormir
Cuando termine los trámites correspondientes me dirigí al hotel nuevamente y le pregunte al recepcionista, si los chicos habían llegado.
El me contesto que si con mucha amabilidad
_Están en la habitación 27_, cogiendo el teléfono central para llamarlos
_ Mira chamo, la señora ya llego_
En menos de 10 minutos vi a Elías bajando las escaleras dando pequeños saltitos y Georse venia atrás con cara de pereza
Al verlos me dio tanta emoción que les abrace a los dos

_Chicos no pensé que vinieran_
_ ¿Creías que te íbamos a dejar sola?, Carmen_ Dijo Georse
_Además, queríamos darnos un bañito de playa, jajá jajá_ dijo Elías soltando la risa
_bueno, ¿que les puedo decir, chicos?, son muy buenos ustedes, gracias_ les dije sin todavía salir de mi asombro
_ Vallamos a comer algo_ dijo Georse son cierto aire de frialdad que le caracteriza
Ya era casi mediodía, así que nos fuimos a un Mc Donalds que queda en el Paseo Colon, a dos cuadras del hotel, muy contentos viendo tiendas sonriendo y disfrutando del paseo, comimos cada uno un Mc Pollo de Luxe con todos sus acompañantes.

Luego de comer, tomamos una lancha que nos llevaría a una bellísima isla, el paisaje era estupendo se podía sentir la brisa marina acariciando nuestros rostros, habían pilotes rocas un maravilloso paseo, al principio estaba asustada pues al mar le tengo respeto, pero al mismo tiempo sentí mucha paz






















imagina dijo
Hola Carmencita, estoy contigo disfrutando tu fresca y alegre manera de contar los momentos que revives.
Un beso´.
Raúl
8 Junio 2007 | 08:44 AM